El equipo Cadillac ya se instaló en el Circuit de Barcelona-Catalunya, sede de la primera etapa de pruebas de la temporada, que se realizará del 26 al 30 de enero, marcando así el inicio formal de su actividad en pista dentro de la nueva era de la Fórmula 1.

La escudería estadounidense llamó la atención desde su llegada por su innovador hospitality, que rompe con el diseño tradicional del paddock. La estructura principal fue montada en forma de semicírculo en el techo, apoyada por dos remolques, y cuenta con una edificación interna de dos niveles, donde se distribuyen mesas de trabajo, áreas de comida y zonas de descanso para el equipo.

Además, Cadillac habilitó un espacio exclusivo para mecánicos e ingenieros, diseñado como un edificio independiente de acabado brillante, con el logo de la marca y los característicos recuadros gráficos de su identidad visual.

La zona de garajes también presenta una estética distintiva: en cada acceso se observa el número de cada piloto y parte de su rostro proyectado en sombras negras sobre una base blanca, diferenciándose claramente del resto de las escuderías del paddock.

Durante las pruebas en España, cada piloto contará con tres días de actividad en pista para realizar ajustes técnicos y evaluaciones de rendimiento. Para Cadillac, estas jornadas serán clave, especialmente en la verificación de la fiabilidad del motor Ferrari, uno de los puntos más importantes de su programa de desarrollo.

El equipo marca además el regreso a la parrilla de Sergio Pérez y Valtteri Bottas como pilotos titulares, luego de un año fuera de la alineación principal. El mexicano cerró su etapa con Red Bull, mientras que el finlandés permaneció como piloto reserva de Mercedes, enfocado en labores de simulador y desarrollo técnico.

Con su llegada a Barcelona, Cadillac inicia formalmente su camino competitivo, mostrando una estructura sólida, una identidad propia y una propuesta que ya empieza a generar impacto dentro del paddock de la Fórmula 1.