Cadillac afronta uno de los mayores desafíos de la Fórmula 1 moderna al convertirse en el primer equipo de expansión en una década. Con su debut programado para marzo de 2026, la escudería estadounidense, copropiedad de General Motors, se prepara para medirse con las potencias establecidas del campeonato con una alineación de alto perfil encabezada por Valtteri Bottas y Sergio Pérez, ambos ganadores de carreras en la categoría.
El proyecto ha avanzado a una velocidad inédita. Tras recibir más de 140 mil solicitudes de empleo para cubrir alrededor de 600 puestos, Cadillac logró estructurar un equipo con bases operativas en Silverstone, Indianápolis y Charlotte, cumpliendo todos los plazos clave desde su inscripción oficial. “Somos un equipo que va según lo previsto, y eso es un logro enorme”, afirmó Graeme Lowdon, director del equipo.
Uno de los momentos más simbólicos llegó cuando el primer monoplaza de Fórmula 1 de Cadillac rodó en Silverstone con Sergio Pérez al volante. Para Lowdon, fue un instante de orgullo colectivo, aunque dejó claro que solo representa el inicio de un camino exigente, con pruebas en Barcelona y Baréin antes del debut en competencia.
El directivo reconoció que la temporada 2026 será un verdadero “bautismo de fuego”, especialmente bajo un nuevo reglamento técnico y de unidades de potencia que igualará el terreno para todos. Por ello, evitó fijar objetivos deportivos concretos y subrayó que el éxito se evaluará al final del año, priorizando el aprendizaje y la cohesión interna.
Cadillac también aportará un nuevo ingrediente a la F1 con la histórica rivalidad entre General Motors y Ford, que regresará a la parrilla. Lowdon consideró que esta competencia añade interés al campeonato, siempre que se mantenga dentro de un marco saludable para el deporte.
En paralelo, el equipo ha apostado fuerte por el mercado estadounidense. El anuncio de su identidad visual durante el fin de semana del Super Bowl busca atraer nuevos aficionados y reforzar el vínculo cultural entre la F1 y Estados Unidos. “Queremos sumar gente nueva al viaje”, explicó Lowdon, destacando que ninguna otra escudería ha realizado una activación similar.
La clave del proyecto, según su director, reside en los valores. Cadillac priorizó la contratación basada en principios humanos antes que en capacidades técnicas, con el objetivo de construir un equipo unido desde cero. Actualmente, la estructura supera los 500 integrantes y continúa en expansión, especialmente en Indianápolis.
Con el debut en Melbourne cada vez más cerca, Lowdon admite sentir una mezcla de nerviosismo y emoción. “Es la cima del automovilismo mundial. Traer un nuevo equipo, más pilotos y más acción es algo especial. Esto es solo el comienzo”, concluyó.







