Aston Martin encaraba una etapa ilusionante dentro de la Fórmula 1, marcada por el cambio de reglamento y el desarrollo de un nuevo monoplaza liderado por Adrian Newey. Sin embargo, en medio de la expectativa por el inicio de la temporada, la escudería británica tomó una decisión clave fuera de la pista.

El equipo optó por no renovar su acuerdo con la Fórmula 1 como proveedor del Safety Car y del coche médico, vínculo que finalizó al término de la temporada pasada.

Fin de una etapa iniciada en 2021

Aston Martin había asumido este rol desde la temporada 2021, compartiendo la responsabilidad con Mercedes. Durante estos años, sus vehículos fueron protagonistas habituales en los momentos más delicados de los Grandes Premios, garantizando la seguridad en pista.

Mercedes, que ha sido proveedor del Safety Car de la F1 de manera ininterrumpida desde 1996, continuará ahora como único responsable durante toda la próxima temporada.

Motivos aún sin confirmar

De acuerdo con información de The Race, no está del todo claro por qué Aston Martin decidió dar un paso al costado. Todo apunta a razones comerciales, aunque el equipo no ofreció mayores detalles.

En un comunicado oficial, Aston Martin se limitó a señalar que el acuerdo “concluyó al final de la temporada 2025”, destacando que la asociación fue positiva durante los primeros años del equipo tras su regreso a la parrilla.

Enfoque total en el proyecto deportivo

La salida del programa de Safety Car refuerza la idea de que Aston Martin busca concentrar todos sus recursos en el apartado competitivo, justo cuando la Fórmula 1 entra en una nueva era técnica que podría redefinir el orden de la parrilla.

Con Adrian Newey al mando del diseño y Fernando Alonso como referente en pista, el equipo británico apunta a que su protagonismo se dé exclusivamente donde más importa: en la lucha por resultados.