Christian Horner no dejó indiferente a nadie tras la publicación de su libro de memorias, Drive: A Memoir, donde aborda momentos clave de su trayectoria como jefe de equipo en Red Bull y analiza su relación con figuras históricas de la escudería, entre ellas el diseñador Adrian Newey. Aunque Horner reconoce el legado del ingeniero, señala que Newey contempló dejar el equipo en 2014 ante los primeros problemas de competitividad y que su posterior firma con Aston Martin lo tomó por sorpresa.

A pesar de las filtraciones sobre el contenido del texto, Newey aclaró que no ha leído el libro, aunque confirmó que en 2014 sí existió un momento de profunda frustración debido al rendimiento del motorista de la época:

“Si el fabricante de motores tiene un mal año, pues ocurre y se acepta. Pero si el fabricante de motores tiene un mal año y no hace ningún amago de abordar el problema, eso es algo completamente distinto, y en ese punto la situación se vuelve extremadamente sombría”, explicó el diseñador de chasis al recordar la brecha con Mercedes al inicio de la era turbo híbrida.

La frustración con Renault en 2014 y el vínculo personal con Horner

El ingeniero británico se refirió al periodo en que la alianza entre Red Bull y Renault comenzó a deteriorarse, una situación que no se resolvió por completo sino hasta la llegada de Honda en 2019:

“Esa fue, por desgracia, exactamente la situación a la que nos enfrentábamos en 2014. Y, como se vio, en el fondo nada cambió en esa situación con ese proveedor hasta que nos pasamos a Honda. Así que pueden imaginar mi dolor y mi frustración al respecto. No creo que Christian lo entendiera plenamente entonces, pero estábamos en contacto”.

Más allá de los desencuentros profesionales del pasado, Newey dejó en claro que el vínculo personal con el exjefe de Red Bull se mantiene intacto:

“Christian y yo seguimos siendo amigos. Como muchos de ustedes saben, soy el padrino de su hija Olivia, así que: sí, todo bien”.

Los paralelismos entre su llegada a Red Bull y su etapa en Aston Martin

Por otro lado, Horner comentó recientemente que la llegada de Newey a Aston Martin guarda similitudes con sus primeros años en Red Bull, insinuando que la infraestructura de la escudería de Silverstone aún está en proceso de adaptarse a las exigencias de sus diseños.

Al respecto, el reputado diseñador coincidió en que existen aspectos comparables en cuanto al desarrollo de la cultura interna de trabajo:

“Creo que en realidad hay muchos paralelismos entre mi inicio en Red Bull y mi comienzo en Aston Martin. Ambos equipos habían pasado por bastante agitación en su historia debido a cambios de propietarios, cambios de dirección y cosas similares. Y entonces se trata realmente de conseguir que todos remen en la misma dirección, romper el pensamiento en silos y mejorar la cultura. Ahora vuelve a ser exactamente lo mismo”.

Tras haber alcanzado múltiples campeonatos con el equipo de la bebida energizante, el tiempo dirá si Newey logrará replicar esa misma fórmula de éxito en su nueva etapa dentro de la Fórmula 1 con Aston Martin.