La compleja situación geopolítica actual mantiene en vilo a diversas actividades globales, y el deporte motor no es la excepción. Ante la tensión provocada por el conflicto armado entre Estados Unidos e Irán, los campeonatos mundiales de Fórmula 1 y MotoGP buscan soluciones para salvaguardar a sus integrantes, a los aficionados y la reputación de ambas competencias.
Una decisión bajo la lupa de la FIA
Tomar la determinación correcta representa un reto mayúsculo para los organizadores, postura en la que se encuentra directamente el presidente de la FIA, Mohammed Ben Sulayem. A pesar del entorno, el directivo ha expresado su firme intención de llevar a cabo los dos Grandes Premios que cierran el calendario de la temporada 2026: Qatar y Abu Dhabi.
“Es de sentido común que nunca llevaremos a nuestro personal, a nuestros conductores ni a ningún responsable a un lugar que consideremos peligroso. De ninguna manera”, declaró Ben Sulayem al defender las condiciones de seguridad en ambas sedes.
Para respaldar su postura sobre la estabilidad de la región, el dirigente emiratí puso como ejemplo a su propio entorno cercano: “Mis hijos están allí en los Emiratos Árabes Unidos. ¿Crees que los dejaría allí y estaría ahora aquí contigo si fuera peligroso? Hay que ser sensato en esto”.
Ben Sulayem reiteró el compromiso de concluir el certamen según lo planificado: “¿Significa esto que no va a pasar nada? No puedo predecirlo. Solo puedo decirte hoy que no hay nada y que las dos carreras se van a celebrar”.
Voces en contra: Max Verstappen prioriza la seguridad
Pese a la postura oficial, existen posturas críticas dentro del padrón de pilotos. Uno de los más tajantes ha sido Max Verstappen. Tras los ajustes sufridos en el Gran Premio de Bahréin —el cual fue suspendido inicialmente y posterior a ello reubicado en el circuito de Sepang—, el piloto de Red Bull subrayó la importancia de garantizar la protección de todos los miembros del campeonato por encima del espectáculo.
El tetracampeón neerlandés señaló que, independientemente del gusto por los trazados del Medio Oriente, la integridad física debe prevalecer sobre el calendario, incluso si esto implica la cancelación definitiva de las últimas citas del año.
Por ahora, la dirigencia cuenta con un margen de más de un mes y cuatro Grandes Premios previos para evaluar la evolución del conflicto antes de emitir un veredicto definitivo.







