Un insólito y bochornoso fallo en el software de las unidades de potencia detuvo en seco el inicio de la carrera en el circuito de Sepang, desatando la furia de la parrilla de la Fórmula 1. Al frente de las críticas se colocó Sergio “Checo” Pérez, quien no se guardó nada al calificar lo sucedido como una auténtica vergüenza para la máxima categoría.

El piloto mexicano de Cadillac fue uno de los principales damnificados por la falla electrónica en los motores propulsados por Ferrari, la cual se activó de forma imprevista durante el modo para lluvia en las dos vueltas de formación previa. El error dejó a varios monoplazas atrapados en un bucle de ralentí, obligando a la FIA a detener la carrera con bandera roja durante 50 minutos para distribuir un parche de software de emergencia a los 11 equipos.

“Se sentía como si estuvieras en un kart de alquiler y se te acabara el tiempo”, explicó Checo Pérez de forma contundente al terminar la competencia. “Pisabas a fondo el acelerador y simplemente no llegaba nada. Estoy seguro de que aprenderemos de esto como deporte, pero lo que ha pasado hoy es totalmente inaceptable para la Fórmula 1”.

Un sistema que dejó sin control a los pilotos

El incidente en suelo malasio representó un duro golpe de imagen para la generación de autos 2026 en su primera prueba sobre asfalto mojado. Los pilotos, que ya albergaban serias dudas sobre la excesiva dependencia de las baterías y la omnipresente electrónica del reglamento actual, alzaron la voz tras el susto en la parrilla.

Las reacciones al bochorno en Sepang no se hicieron esperar a lo largo del paddock:

  • Lando Norris (McLaren): “Es simplemente horrible. Demuestra que no deberíamos tener nada de eso, toda esa parte electrónica”.
  • Oliver Bearman (Haas): “Fue aterrador. Ni siquiera sabía que la FIA podía controlar nuestro pedal del acelerador; simplemente dejó de funcionar y el motor se quedó al ralentí”.
  • Fernando Alonso (Aston Martin): Consideró que actualmente hay “demasiada tecnología” en la F1 y aseguró que “los espectadores tampoco la aprecian realmente”.
  • Max Verstappen (Red Bull): El ganador del Gran Premio comparó el caos con una carrera de karts de juguete: “Fue como la carrera de Lego, a la misma velocidad. En un momento dado íbamos cinco en paralelo en la recta porque no podíamos entender qué estaba pasando. Esto no es lo que quieres para el deporte”.

Aunque el retraso permitió instalar la solución temporal y dar paso a una carrera sumamente entretenida en condiciones mixtas, la postura de Checo Pérez reflejó el sentir general de los pilotos: la tecnología de la F1 no puede dejar sin respuesta el pedal de un auto en plena pista.