En una lección magistral de estrategia durante la recta final de las 6 Horas de Fuji, Toyota conquistó una apretada victoria en el Campeonato Mundial de Resistencia (WEC) tras vencer a Alpine, equipo que largaba como el gran favorito tras dominar la primera fila de la parrilla de salida.

El trío compuesto por Ryo Hirakawa, Brendon Hartley y Sébastien Buemi se alzó con el triunfo a bordo del Toyota TR010 Hybrid n.º 8. La clave de la victoria llegó durante la última salida del coche de seguridad virtual (VSC), cuando el fabricante japonés ejecutó una parada en boxes más corta —cambiando únicamente un neumático— para permitirle a Hirakawa asumir el liderato en pista.

Dominio de Alpine y el giro radical de la estrategia

Durante la mayor parte del compromiso, Alpine parecía encaminado a repetir su triunfo del año pasado controlando las dos primeras posiciones con los monoplazas A424 LMDH n.º 36 y n.º 35. Sin embargo, la neutralización en la hora final alteró el trámite, obligando a los equipos a jugársela en la calle de pits.

Al reanudarse la bandera verde a 20 minutos del final, Víctor Martins (Alpine n.º 36) protagonizó una remontada desde el cuarto puesto, rebasando al Aston Martin n.º 009 y al BMW n.º 15 de Dries Vanthoor para colocarse segundo. Pese a rodar a menos de un segundo de distancia en los giros de cierre, Hirakawa contuvo los embates para cruzar la meta con una ventaja de apenas 0.591 segundos, asegurando el tercer triunfo del año para Toyota y su primera victoria en casa desde 2023.