Corinna, la esposa de Michael Schumacher, ha ofrecido una perspectiva poco común de su vida familiar tras casi 13 años del trágico accidente de esquí sufrido por el siete veces campeón mundial de Formula 1.

En el documental de Netflix ‘Schumacher ’94: The Birth of a Legend’, Corinna repasa desde los inicios de su romance en los años noventa hasta la silenciosa batalla privada que afronta la familia desde el 29 de diciembre de 2013, día en que el piloto sufrió un traumatismo craneoencefálico con daño cerebral irreversible tras chocar contra unas rocas en la estación de Méribel.

Los inicios de su romance y las sospechas familiares

El documental no solo repasa la mítica temporada de 1994 en la que el icono de la F1 conquistó su primer título mundial con Benetton, sino que profundiza en la facetás más íntima de la pareja. Corinna recuerda entre risas la postura inicial de su familia sobre el piloto:

“Mi madre estaba totalmente en contra de nuestra relación. Michael siempre estaba en la pista de karts y siempre echaba a los demás. Mi madre decía: ‘¡Mira a Schumacher! Tienen una pista de karts en casa, echan a cualquiera… ¡y ahora él es quien echa a la gente!'”, rememora la esposa del expiloto.

Entre las vivencias compartidas de aquella época, Corinna Schumacher destaca el valor emotivo de la música en su historia de amor: “La canción ‘Rush Rush’ de Paula Abdul era nuestra canción. Cuando la escucho hoy y voy en el coche, lloro en silencio”.

“¿Cómo está Michael Schumacher hoy?”: Cuidados y privacidad

Desde el accidente, Corinna se ha mantenido como la principal cuidadora y protectora de la privacidad de su marido, respaldada por un equipo de enfermeros y terapeutas que le brindan atención médica las 24 horas.

Sobre la situación actual del excampeón, Corinna reflexiona con sinceridad sobre el estado de salud de Michael:

“Da la impresión de que Michael entiende algunas de las cosas que suceden a su alrededor, pero probablemente no todas… Michael está aquí. Diferente, pero está aquí, y eso nos da fuerza. Me sigue demostrando lo fuerte que es cada día.”

Avances en su salud y la protección de su intimidad

Según revelaciones publicadas por el Daily Mail, la condición del piloto presenta matices de estabilidad dentro de su gravedad: Schumacher ya no se encuentra postrado en cama, permanece sentado en una silla de ruedas y realiza paseos por su finca de Mallorca (propiedad adquirida a Florentino Pérez) y su residencia de Gland en Suiza.

La férrea postura de Corinna Schumacher por preservar la intimidad del deportista se ha mantenido inflexible frente a amenazas externas, habiendo llevado a la condena judicial a antiguos empleados que intentaron vender fotografías del piloto en su estado actual.