Si esta temporada tampoco consigue el título de pilotos en la Fórmula 1, el próximo año se cumplirán exactamente 20 años desde que Kimi Räikkönen llevó por última vez el trofeo del Mundial a Maranello en 2007.
El experto Ralf Schumacher afirma que no le sorprende “por qué ahora no funciona y por qué entonces sí funcionó” en la Scuderia. En concreto, se refiere en el podcast Backstage Boxengasse sobre todo a la época en la que su hermano Michael Schumacher pilotaba para Ferrari.
Cuando Schumacher pasó en 1996 de Benetton a Ferrari como vigente campeón del mundo, al principio también fue “muy, muy difícil”, recuerda su hermano Ralf. No fue hasta la temporada 2000, el quinto año de “Schumi” en Maranello, cuando se proclamaron campeones del mundo por primera vez.
La falta de unidad interna que castiga a Maranello
Schumacher explica que el equipo en torno a su hermano, al entonces jefe de equipo Jean Todt y al director técnico Ross Brawn, incluso en los difíciles primeros años, siempre “remó unido en la misma dirección”. Precisamente ese factor es el que echa de menos actualmente en Ferrari.
El experto explica que, si hoy en día “se ve el trato de los pilotos entre sí —sobre todo en la pista— y luego también fuera de la pista hacia el equipo, entonces no hay que sorprenderse. Eso no es una unidad; ahí se lucha unos contra otros.”
“Se insultan por radio, luego hay acusaciones después de la carrera”, dice el seis veces ganador de grandes premios tras la carrera de casa de Ferrari en Monza el pasado fin de semana, que fue un fiasco considerable para la Scuderia.
El contraste entre la era de Michael Schumacher y la tensión actual
El drama comenzó ya en la salida, cuando Charles Leclerc y Lewis Hamilton se acercaron demasiado a la salida de la chicane y el británico tuvo que escaparse por la grava. Después se quejó por radio de que su compañero de equipo lo había empujado fuera.
Tras el final de la carrera volvió a insistir y también criticó al equipo, porque no hay “reglas claras en el duelo” entre los pilotos. “En Mercedes teníamos reglas establecidas por escrito para eso. […] Pero aquí no existen tales reglas”, dijo Hamilton.
Hace 30 años, según Schumacher, nunca hubo semejante inquietud interna en Ferrari. “Aquellos días tampoco eran fáciles. Pero nunca hubo acusaciones así. Siempre hubo un trato profesional. Y si había algo que aclarar, se hacía internamente”, afirma el experto.
“Para nosotros es entretenido”, dice, “pero creo que ese es el mayor problema que tiene Ferrari en este momento: que no hay ningún tipo de cohesión”. Para colmo, tras el fiasco de Monza ahora hay “muchísima, muchísima presión en la olla”.
Hamilton terminó la carrera de casa de Ferrari en P6, Leclerc abandonó pronto tras un accidente. Schumacher ve ahora también bajo presión al jefe de equipo Frederic Vasseur, porque: “Fred Vasseur se hizo cargo del equipo, probablemente recibió todo lo que quería.”
El francés tiene ahora “a la gente en los puestos que quería”, cree Schumacher, y explica: “Todo estaba dado para atacar con todo con el nuevo reglamento. Y pueden hacerlo de vez en cuando, pero no con regularidad. Y eso no es lo suficientemente bueno.”







