La remodelación del Autódromo Oscar y Juan Gálvez avanza conforme a lo planeado y, aunque el regreso del MotoGP es el objetivo inmediato, las obras ya contemplan una futura adaptación para albergar nuevamente un Gran Premio de Fórmula 1, una posibilidad que Argentina no descarta de cara a los próximos años.
Los trabajos comenzaron en enero y actualmente más de 150 personas, coordinadas por la empresa estatal Autopistas Urbanas (AUSA), trabajan en la renovación del circuito. El trazado de 4.3 kilómetros y 14 curvas está diseñado para recibir al MotoGP en 2027, pero el proyecto incluye desde ahora una segunda etapa enfocada en cumplir con los requisitos de la FIA para la máxima categoría del automovilismo.
Entre las labores que ya se realizan destacan la verificación topográfica del circuito, la instalación de pianos de hormigón, pruebas de asfaltado, movimiento de tierras, construcción de calles de servicio y un nuevo sistema de drenaje para soportar lluvias intensas.
El secretario de Deportes de la Ciudad de Buenos Aires, Fabián Turnes, aseguró que las obras incluso marchan por delante del cronograma establecido.
“La obra viene bien. Sobre todo en lo que respecta a los tiempos, me animo a decir que estamos adelantados respecto de lo que teníamos previsto”, afirmó, al señalar que el proyecto quedaría concluido entre enero y febrero de 2027.
Otro de los avances más importantes es la construcción de un nuevo túnel bajo la pista, ubicado en la curva 1, además del nuevo edificio de boxes, que sustituirá al inaugurado para el regreso de la Fórmula 1 en 1995. El complejo contará con 32 garajes, además de nuevas instalaciones para el Race Control.
El siguiente paso: adaptar el circuito para la Fórmula 1
Con el retorno del MotoGP prácticamente asegurado para 2027, el siguiente gran objetivo de las autoridades porteñas es que Buenos Aires vuelva a recibir una carrera de Fórmula 1, algo que no ocurre desde 1998.
Aunque las conversaciones con Liberty Media aún se encuentran en una etapa inicial, el Gobierno de la Ciudad decidió comenzar desde ahora las obras contempladas en el proyecto original diseñado por Hermann Tilke para cumplir con los estándares de un circuito FIA Grado 1.
La ampliación contempla extender la recta opuesta y construir una nueva horquilla, lo que aumentará la longitud del trazado de 4.3 a 4.87 kilómetros, además de sumar una curva más para llegar a 15.
Como parte de esta fase ya comenzó la demolición de una de las tribunas levantadas para la Fórmula 1 en la década de los noventa, así como del kartódromo ubicado detrás de ella, el cual será reubicado en otra zona del predio.
A finales de agosto, representantes de la FIA visitarán el autódromo para revisar el avance de las obras, mientras continúan los contactos exploratorios con Liberty Media.
Aunque todavía no existe un proyecto formal para incorporar a Buenos Aires al calendario, las autoridades buscan que el circuito esté listo para responder rápidamente si se abre una oportunidad en la Fórmula 1, especialmente ante la incertidumbre que rodea algunas sedes del campeonato en Medio Oriente.







