La batalla legal que enfrenta a Joe Gibbs Racing (JGR) con Chris Gabehart y Spire Motorsports ya tiene fecha para llegar a los tribunales. La jueza Susan C. Rodríguez confirmó que el juicio iniciará el 1 de febrero de 2027 y tendrá una duración estimada de nueve días, en uno de los casos más llamativos que ha vivido recientemente la NASCAR.

El conflicto comenzó después de que Chris Gabehart, quien durante años fue jefe de equipo y posteriormente director de competición de Joe Gibbs Racing, dejara la organización para convertirse en director de deporte motor de Spire Motorsports.

Tras su salida, JGR presentó una demanda al acusar a Gabehart de haberse llevado información considerada secreto comercial y posteriormente amplió la acción legal contra Spire Motorsports, al asegurar que el equipo habría utilizado ese material confidencial durante la temporada 2026 de la NASCAR Cup Series.

Gabehart y Spire niegan las acusaciones

Tanto Chris Gabehart como Spire Motorsports rechazaron las acusaciones y respondieron con una contrademanda contra Joe Gibbs Racing.

Hasta ahora, JGR no ha presentado pruebas definitivas de que la información haya sido utilizada por Spire. Sin embargo, la jueza determinó como hecho probado que Gabehart sí retiró datos pertenecientes a la organización cuando abandonó el equipo, aunque el exdirectivo sostiene que posteriormente devolvió toda la información y que nunca fue compartida con Spire.

Calendario rumbo al juicio

La resolución judicial también establece el calendario procesal que seguirá el caso antes del juicio.

Entre las fechas más relevantes destacan:

  • 27 de julio de 2026: divulgación inicial de información.
  • 17 de agosto: entrega sustancial de documentos.
  • 14 de septiembre: presentación de informes periciales iniciales.
  • 15 de octubre: conclusión de las pruebas periciales.
  • 23 de octubre: informe de mediación.
  • 30 de octubre: presentación de mociones decisivas.
  • 1 de febrero de 2027: inicio del juicio, previsto para extenderse durante nueve días.

El caso podría sentar un precedente importante dentro de NASCAR sobre el manejo de información confidencial cuando ingenieros, directivos o miembros clave cambian de equipo, un tema cada vez más sensible en una categoría donde la ventaja tecnológica puede marcar la diferencia entre ganar o perder.