Mick Schumacher dio un paso importante en su aventura dentro de la IndyCar al completar con éxito sus primeras vueltas en el mítico óvalo del Indianapolis Motor Speedway, como parte de las pruebas oficiales previas a las 500 Millas de Indianápolis 2026. El piloto alemán superó sin problemas el obligatorio Programa de Orientación para Novatos (ROP), requisito indispensable para poder competir en la histórica prueba del próximo 24 de mayo.
Como uno de los novatos de la parrilla, Schumacher debía cumplir primero con este programa dividido en tres fases, cada una con rangos de velocidad específicos que debía respetar para avanzar. El piloto de Rahal Letterman Lanigan Racing logró completarlo a la primera, familiarizándose con el legendario óvalo de 2.5 millas y dando sus primeros pasos en uno de los escenarios más exigentes del automovilismo mundial.
Después de superar el ROP, el ex piloto de Fórmula 1 también pudo participar en la sesión abierta a todos los inscritos de IndyCar, donde vivió sus primeras experiencias rodando en tráfico dentro del óvalo de Indianápolis.
“Fue interesante. Al principio fue genial simplemente conocer la pista y las sensaciones que tienes conduciendo ahí fuera. Poco a poco fui acercándome a ir a fondo y luego ajustando detalles. Pasamos mucho tiempo en boxes revisando configuraciones y ahora tenemos muchos datos para mañana”, explicó Schumacher tras su primer día.
Aunque el trazado de Indianápolis es uno de los más emblemáticos del mundo, Schumacher confesó que un óvalo corto como Phoenix incluso le generó mayor impacto en su primera experiencia.
“Sin duda fue interesante, pero tengo que decir que un óvalo corto me impresiona aún más. Cuando pasé por las curvas 3 y 4 en Phoenix por primera vez y sentí cuánto podía apretar ahí, eso fue muy impresionante. Aquí en Indianápolis se conduce mucho más limpio, más suave”, comentó.
El alemán aseguró que no hubo grandes sorpresas durante la jornada y que todo se desarrolló prácticamente como lo había imaginado, algo que atribuyó a una buena preparación previa.
“Todo fue más o menos como esperaba. Creo que eso significa que tuvimos una buena preparación”, señaló.
Durante una de las fases del programa, Schumacher incluso detectó un problema en el monoplaza al sentir la parte trasera demasiado ligera, una sensación que lo llevó a entrar de inmediato a boxes para revisar el auto.
“Se sentía un poco ligero de atrás y con razón, porque encontramos un problema en el coche. Lo solucionamos y volvimos a salir. Siempre me han dicho que cuando algo no se siente bien, hay que entrar y arreglarlo”, explicó.
El piloto destacó que escuchar al coche ha sido una de sus principales virtudes desde sus años en Fórmula 3, Fórmula 2, Fórmula 1 y el WEC.
“No conduzco a ciegas. Intento escuchar lo que el coche me dice. Básicamente confiar en mi trasero, como solemos decir. Aquí eso es aún más importante porque las velocidades son mucho más altas”, añadió.
Schumacher todavía no ha experimentado las vueltas con la potencia extra de clasificación, algo que solo podrá probar durante el tradicional “Fast Friday”, previo a la clasificación oficial para la Indy 500.
Por ahora, el balance es positivo y el alemán sigue construyendo experiencia en una de las pruebas más desafiantes del automovilismo.
“Hasta ahora, las cosas me han ido extremadamente bien. Estoy construyendo mi base de datos para estar preparado para lo que viene”, concluyó.







