Sergio Pérez tuvo un regreso sólido a la Fórmula 1 con Cadillac en el Gran Premio de Australia, completando la carrera pese a problemas con su MAC26 y un pequeño contacto en pista con Liam Lawson, su sucesor en Red Bull.
Lawson no ocultó su molestia: “Dos años después, aún no lo ha superado, así que lucha contra mí como si fuera el campeonato del mundo, pero estando en la P16. Obviamente, no me importa demasiado, mi carrera ya había terminado”.
Checo, en cambio, se tomó la situación con calma: “Para mí solo era una carrera. Fue divertida, nada más. Mi coche era mucho más lento, así que está bien correr”.
Mientras tanto, Valtteri Bottas abandonó tras 15 giros, dejando a Checo como el único piloto de Cadillac en terminar la carrera y mostrando su regreso con consistencia y estilo.







