El Gran Premio de Australia 2026, que marca el inicio de la temporada de Fórmula 1, se disputará según lo previsto en Melbourne, a pesar del conflicto en Medio Oriente que ha generado interrupciones en vuelos y logística internacional.
El reciente ataque conjunto de Estados Unidos e Israel contra Irán, así como las represalias posteriores en países como Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita, Qatar y Bahréin, provocaron cierres parciales en centros de conexión clave como Dubái, Abu Dhabi y Doha. Esto complicó el traslado de personal de la Fórmula 1 hacia Australia.
F1 activó vuelos alternativos
Ante el cierre aéreo regional, la F1 gestionó tres vuelos chárter alternativos vía Tanzania y Singapur para asegurar la llegada del personal clave a Melbourne. La mayoría arribó el martes por la noche sin mayores contratiempos operativos.
Los equipos solicitaron a la FIA flexibilizar los toques de queda habituales del miércoles y jueves. El organismo rector confirmó que, por “fuerza mayor”, no se aplicarán los períodos restringidos previos a la FP1.
Mercedes y McLaren abandonan Bahréin
El personal de Mercedes y McLaren que se encontraba en Bahréin para un test de Pirelli logró salir del país tras la cancelación de la prueba, luego de ataques con drones y misiles en la región.
¿Qué pasará con Bahréin y Arabia Saudita?
La F1 continuará monitoreando la situación antes de decidir sobre los Grandes Premios de Bahréin y Arabia Saudita. Aunque existe una ventana de cinco semanas, la categoría deberá tomar una decisión pronto por razones logísticas.
Toto Wolff, jefe de Mercedes, señaló que ante un contexto tan delicado, lo primordial debe ser la protección de la vida civil, mientras la FIA y la F1 evalúan los próximos pasos.







