La FIA monitorea de cerca la situación geopolítica en Oriente Medio antes del arranque del Campeonato Mundial de Resistencia en Qatar, mientras el paddock de la Fórmula 1 se traslada a Australia para el inicio de temporada.
El 28 de febrero, Estados Unidos e Israel lanzaron ataques coordinados contra Irán, en los que murió el líder supremo iraní, Alí Jamenei, junto a otros funcionarios. Posteriormente, Irán y sus aliados respondieron con ataques dirigidos a Israel y a bases militares estadounidenses en varios países del Golfo.
Cancelan pruebas de Pirelli en Baréin
En medio de la escalada, la base de la Quinta Flota estadounidense en Manama fue atacada. A poca distancia, Pirelli tenía programadas pruebas de neumáticos de lluvia en el Circuito Internacional de Baréin junto con Mercedes-AMG Petronas y McLaren, pero las sesiones fueron suspendidas por motivos de seguridad.
La empresa confirmó que su personal en Manama se encuentra a salvo y que trabaja en su retorno a Europa.
Viajes afectados rumbo al GP de Australia
La crisis también impactó la logística del Gran Premio de Australia. El cierre del espacio aéreo en varios países obligó a reorganizar vuelos, incluyendo la suspensión de operaciones en el Aeropuerto Internacional de Dubái y el Aeropuerto Internacional Hamad.
El director del GP australiano, Travis Auld, aseguró que, pese a los ajustes, todos los equipos y pilotos llegarán a tiempo y que el público no notará cambios en la organización.
Por su parte, la Fórmula 1 minimizó el impacto inmediato en su calendario, recordando que sus próximas fechas son en Australia, China y Japón, mientras que las carreras en Oriente Medio están programadas para abril en Baréin y Arabia Saudí.
WEC mantiene vigilancia en Qatar
Sin embargo, el Campeonato Mundial de Resistencia tiene previsto disputar el prólogo y la primera carrera del año en el Circuito Internacional de Losail del 22 al 28 de marzo.
La organización informó que mantiene contacto permanente con las autoridades qataríes y evaluará la situación diariamente antes de confirmar la realización del evento.
El presidente de la FIA, Mohammed Ben Sulayem, expresó su preocupación por el conflicto y aseguró que la seguridad de competidores, personal y aficionados será el factor determinante para cualquier decisión futura.







