Nicholas Tombazis ha aclarado uno de los temas más discutidos previo a la temporada: la polémica con Mercedes-AMG Petronas Formula One Team sobre la relación de compresión del motor endotérmico dentro de la unidad de potencia 2026. El director técnico de la Federación Internacional del Automóvil restó importancia al caso y señaló que la controversia ha sido exagerada frente a su impacto real.
“Si alguien no respeta las normas, no hay discusión”, explicó Tombazis, dejando claro que la FIA nunca ha afirmado que exista ilegalidad. También destacó que el objetivo es evaluar si el reglamento cumple plenamente su función y, en caso necesario, introducir ajustes para evitar interpretaciones ambiguas.
La FIA defiende el equilibrio entre control e innovación
Tombazis contextualizó el trabajo regulatorio señalando que la FIA cuenta con un equipo reducido de especialistas en reglamentos frente a los grandes departamentos técnicos de los equipos y fabricantes de unidades de potencia. En ese escenario, considera inevitable que surjan interpretaciones técnicas inesperadas con la llegada de nuevas normativas.
El dirigente subrayó que la Federación debe mantenerse imparcial sin frenar la innovación: no se trata de un nuevo sistema de combustión, sino de una optimización muy específica cuyo rendimiento real está lejos de las cifras que se han especulado. Además, insistió en que no existen acusaciones formales ni engaños detectados.
Demasiado revuelo para un tema menor
Según Tombazis, la discusión gira únicamente en torno a una posible interpretación intencionada del reglamento, algo habitual en los primeros años de una normativa. El entorno altamente competitivo de la Fórmula 1 contribuye a amplificar cualquier debate técnico, generando una percepción de mayor gravedad de la que realmente tiene el caso.
El director técnico reconoció que cualquier decisión regulatoria generará críticas, pero aseguró que la prioridad es mantener el equilibrio y la coherencia del reglamento.
Próximos pasos y votación de los fabricantes
La FIA espera cerrar el asunto tras la votación de los fabricantes de unidades de potencia en los próximos días. Si el resultado es favorable, la propuesta pasará al Consejo Mundial para su aprobación definitiva.
Uno de los puntos clave será la introducción del nuevo control “en caliente” de la relación de compresión, previsto para agosto. Tombazis explicó que no se consideró necesario intervenir antes del inicio de la temporada y que las verificaciones futuras definirán los ajustes técnicos requeridos.
Impacto técnico limitado en los motores
En caso de que un fabricante no supere las verificaciones, deberá presentar modificaciones dentro del procedimiento de homologación establecido. La FIA permitirá la adaptación de los competidores sin sanciones inmediatas, siempre dentro del límite presupuestario de motores.
Finalmente, Tombazis minimizó el impacto técnico de la cuestión, señalando que las diferencias implicadas son milimétricas y que la transición entre calibraciones resulta relativamente sencilla.







