Toto Wolff instó a los fabricantes rivales de unidades de potencia a que “simplemente se pongan las pilas” tras las quejas presentadas ante la FIA por la interpretación que hace Mercedes del reglamento de motores para 2026.
El nuevo reglamento de las unidades de potencia establece una relación de compresión de 16:1, frente al 18:1 utilizado en temporadas anteriores. Dicha relación se mide a temperatura ambiente y con el motor apagado, sin tener en cuenta la expansión de los materiales cuando el auto está en funcionamiento.
Algunos fabricantes han expresado su preocupación ante la posibilidad de que Mercedes y Red Bull Powertrains hayan encontrado una forma de elevar la relación de compresión hasta valores cercanos al 18:1 durante el uso en pista, manteniéndose dentro de los límites permitidos en las pruebas estáticas.
Durante la presentación del monoplaza 2026 de Audi, su director técnico James Key señaló que confía en que la FIA tome las decisiones correctas para garantizar la igualdad de condiciones. Subrayó que no tendría sentido permitir soluciones técnicas a ciertos equipos mientras se prohíben para otros, ya que eso rompería el espíritu del reglamento.
Desde Mercedes, sin embargo, aseguran que su unidad de potencia cumple plenamente con la normativa tal como está redactada. Wolff se mostró sorprendido por la insistencia de algunos competidores —entre los que se menciona a Honda y Ferrari— en cuestionar un tema que considera claro y transparente.
“No entiendo que algunos equipos se concentren más en los demás y sigan discutiendo un caso que es muy evidente”, afirmó Wolff durante la presentación oficial del W17. Añadió que la comunicación con la FIA ha sido positiva y constante, no solo en lo relativo a la relación de compresión, sino también en otros aspectos técnicos.
Según Wolff, el reglamento y los procedimientos de verificación son claros y se aplican de la misma manera que en otros ámbitos de la industria automotriz. “La unidad de potencia es legal. Se ajusta a cómo están escritos los reglamentos y a la forma en que se realizan las verificaciones”, sentenció.
Aunque por ahora no se esperan cambios inmediatos, continúan las conversaciones sobre posibles métodos alternativos para medir la relación de compresión, incluyendo controles en condiciones de funcionamiento real. Cualquier modificación debería pasar por los procedimientos habituales, que contemplan la intervención del Comité Asesor de Unidades de Potencia y una votación en la Comisión de la Fórmula 1.
Wolff se mostró crítico ante los intentos de modificar los procedimientos actuales, señalando que generar distracciones antes del inicio de la temporada no beneficia a la categoría. Consideró que algunos equipos buscan excusas anticipadas en lugar de centrarse en su propio desarrollo.
Por su parte, la FIA dejó en claro que pretende resolver el asunto antes del inicio de la temporada en Australia, con el objetivo de evitar controversias una vez comenzada la competencia. Nikolas Tombazis, director de monoplazas del organismo, explicó que es fundamental que todos los participantes comprendan y apliquen el reglamento de la misma manera desde la primera carrera.







