Red Bull Racing concluyó las pruebas de pretemporada en el Circuit de Barcelona-Catalunya con resultados alentadores, disipando parte de las dudas iniciales sobre la fiabilidad de la unidad de potencia desarrollada por Red Bull Powertrains en colaboración con Ford.

El equipo de Milton Keynes acumuló un total de 303 vueltas en tres días, repartidas entre Max Verstappen e Isack Hadjar: 107 el primer día, 78 el segundo y 118 el tercero, mostrando una sólida presencia en pista durante el shakedown.

Aunque los tiempos carecen de relevancia en esta fase de la temporada, las sensaciones al volante del RB22 fueron positivas, especialmente para Hadjar, quien destacó la manejabilidad del monoplaza. No obstante, el francés protagonizó el único accidente relevante de las pruebas en Cataluña.

Durante la segunda jornada, marcada por la lluvia, Hadjar perdió el control del auto en la curva 14 tras cambiar de neumáticos Full Wet a Intermedios, impactando contra las barreras y dañando el alerón trasero y la suspensión derecha, lo que obligó al equipo a esperar refacciones desde Milton Keynes.

“Fue un día muy productivo y dimos más vueltas de las esperadas. Considerando que era nuestro primer día real con esta unidad de potencia, fue impresionante”, explicó Hadjar. Pese al incidente, el piloto subrayó que los nuevos monoplazas son más predecibles y fáciles de manejar, aunque con menor carga aerodinámica.

Red Bull cerró las pruebas con información valiosa y margen de mejora de cara al arranque de la temporada 2026 de Fórmula 1.