El segundo día del shakedown a puertas cerradas que la Fórmula 1 realizó este martes en Montmeló contó con la presencia de solo dos equipos en pista. Aun así, la jornada dejó varios puntos técnicos de alto interés para el análisis.
Durante la sesión matinal, Ferrari centró su programa en la recopilación de datos y en sumar kilómetros con el SF-26. En ese contexto, Charles Leclerc pudo rodar por primera vez sobre asfalto mojado, utilizando los neumáticos Full Wet que estarán disponibles durante la temporada 2026 en condiciones extremas.
A lo largo de sus vueltas bajo la lluvia, el piloto monegasco también probó la aerodinámica activa parcial. Se trata de una de las principales novedades reglamentarias desde el punto de vista técnico y deportivo para 2026.
En la recta principal del Circuit de Barcelona-Catalunya, Leclerc activó el sistema abriendo el alerón delantero. Esta acción provocó la caída del segundo y tercer perfil, mientras que el alerón trasero permaneció cerrado, tal como lo establece el reglamento vigente.
La aerodinámica activa representa la evolución del ya eliminado sistema DRS, utilizado hasta el final de la temporada 2025. Su objetivo es mejorar la eficiencia de los monoplazas en recta mediante una configuración de bajo drag, además de reducir la dependencia del uso de energía eléctrica.
En contraste, cuando se utiliza la configuración de alta carga aerodinámica, ambos alerones permanecen cerrados. Esto permite maximizar el apoyo en curva y garantizar un rendimiento óptimo en los sectores no rectilíneos de los circuitos.
La tercera variante, conocida como aerodinámica activa parcial, fue incorporada tras la aprobación del último borrador del reglamento en diciembre pasado. Hasta ese momento, el uso de aerodinámica activa estaba prohibido en condiciones de pista mojada.
Con esta modificación, los pilotos podrán abrir el alerón delantero y mantener cerrado el trasero cuando el asfalto esté húmedo. La medida busca evitar un consumo energético excesivo en recta y, al mismo tiempo, prevenir una carga aerodinámica demasiado elevada.
Una presión excesiva podría provocar un desgaste anormal del patín del monoplaza. De ocurrir, el coche quedaría fuera del reglamento técnico, lo que derivaría en una descalificación.
La aerodinámica parcialmente activa está pensada principalmente para condiciones de pista húmeda. En ese escenario, las velocidades siguen siendo altas y el consumo energético se incrementa, sumado al efecto de la carga aerodinámica que empuja al coche contra el asfalto.
En caso de lluvia intensa o condiciones particularmente complicadas, el director de carrera podrá desactivar por completo la aerodinámica activa. Esta decisión se tomaría por motivos de seguridad, con el objetivo de garantizar mayor agarre y reducir el riesgo de aquaplaning.







