La histórica rivalidad entre Ford y Cadillac está lista para trasladarse a la Fórmula 1. De cara a la nueva era de unidades de potencia en 2026, Ford respondió con dureza a las declaraciones del equipo Cadillac F1, que minimizó su participación dentro del proyecto de Red Bull Powertrains.

Ford regresará a la F1 tras su última etapa en 2004 con Jaguar, aliándose con Red Bull para desarrollar sus propias unidades de potencia. Aunque inicialmente su aporte se centraría en la electrificación y tecnología de baterías, la colaboración se ha ampliado a componentes del motor V6 y a la fabricación de piezas en Estados Unidos.

Cadillac, por su parte, ingresará a la F1 como el undécimo equipo, utilizando motores Ferrari mientras desarrolla su propia unidad para 2029. Su CEO, Dan Towriss, calificó el acuerdo de Ford como “principalmente de marketing”, comentario que Bill Ford tachó de “manifiestamente absurdo”.

Desde Ford aseguran que su alianza con Red Bull es una asociación técnica real, subrayando que su objetivo no es solo visibilidad, sino competir al más alto nivel en la Fórmula 1.