«He tenido una temporada estupenda», afirma Toto Wolff, director deportivo de Mercedes, entre risas. Sus palabras llegan tras la salida de su antiguo rival, Christian Horner, de Red Bull, quien ya no forma parte del paddock de la Fórmula 1. Wolff define a Horner como “un capullo insoportable”, pero aclara que todo debe tomarse en tono de broma: “Incluso tu mayor enemigo es también tu mejor amigo”.

Durante más de una década, Mercedes y Red Bull protagonizaron intensas batallas en la F1, con momentos destacados como la lucha por el campeonato mundial de 2021 entre Max Verstappen y Lewis Hamilton. Wolff reconoce los méritos de Horner: cuatro títulos mundiales con Sebastian Vettel entre 2010 y 2013 y la transición a la era Verstappen.

“El deporte necesita villanos”, dice Wolff, recordando cómo Horner era una de las grandes personalidades del paddock. Su salida también impacta en el documental Drive to Survive, donde su papel había sido destacado. Según David Coulthard, ex piloto de Red Bull, “parte del programa se nutre de crear personajes y personalidades. Nadie quiere ver a todos abrazados y de la mano; la lucha necesita antagonistas”.

Ahora, Wolff reflexiona sobre la búsqueda del nuevo “chico malo” en la Fórmula 1. “Necesitas un capullo, la gente necesita a alguien a quien odiar. ¿Quién será ahora? Al menos yo soy el último que queda”, concluye entre risas, dejando claro que Horner deja un legado difícil de reemplazar en el paddock y en la narrativa del deporte.