Mientras Sergio Pérez continúa preparándose para su regreso a la Fórmula 1 como piloto de Cadillac, el mexicano volvió a referirse a su paso por Red Bull, asegurando que nunca logró cumplir del todo con las expectativas del equipo de Milton Keynes, incluso cuando su rendimiento estuvo cerca del de Max Verstappen.
En una entrevista reciente en el podcast de Oso Trava, Pérez explicó que el ambiente dentro de la escudería era constantemente tenso, independientemente de sus resultados en pista.
“El equipo me reclamaba todo. En Red Bull todo era un problema.
Si yo era más rápido era un problema; si era más lento que Max, también”, señaló el piloto mexicano, quien dejó el equipo a finales de 2024, pese a contar con una renovación vigente.
Pérez afirmó que, con el tiempo, entendió las circunstancias y optó por adaptarse en lugar de confrontarlas. Sin embargo, reconoció que esperaba un mayor involucramiento en el desarrollo del monoplaza, algo que nunca terminó de concretarse.
“Yo sabía a lo que llegaba en Red Bull. Christian Horner me dijo desde el inicio que el proyecto estaba hecho para Max. A mí no me importaba, siempre que pudiera desarrollar el coche y competir”, explicó.
El mexicano fue contundente al describir su rol dentro del equipo:
“Ya ser compañero de Max es muy difícil, pero ser compañero de Max en Red Bull es el peor trabajo que hay en la Fórmula 1”.
La última conversación con Christian Horner
Pérez también reveló detalles de su última charla con Christian Horner, entonces jefe del equipo, en la que le advirtió sobre las dificultades que enfrentaría cualquier piloto que ocupara el segundo asiento.
“Le pregunté qué haría cuando no funcionara con Liam, luego con Yuki, y me dijo que tenían muchos pilotos. Le dije que los iba a usar a todos y él respondió: ‘Sí, ya sé’”.
Estas declaraciones refuerzan la idea de que la promoción de Liam Lawson fue una solución de corto plazo ante la falta de alternativas claras al final de la temporada 2024. Con la llegada de Isack Hadjar como compañero de Verstappen en 2026, queda por verse si, bajo la dirección de Laurent Mekies, Red Bull adopta un enfoque más equilibrado para su segundo monoplaza.







