El Campeonato del Mundo de Resistencia (WEC) podría estar ante un cambio estructural con la posible llegada de fabricantes chinos a la categoría Hypercar. Chery y Lynk & Co (Geely) se perfilan como los principales candidatos para dar ese salto, en un momento clave para la “era dorada” de la resistencia.

Tras la retirada de Porsche de Hypercar, la industria automotriz china aparece como un factor compensatorio clave para el Automobile Club de l’Ouest (ACO), organizador de las 24 Horas de Le Mans.

Chery y su ambicioso plan rumbo a Le Mans

Durante el arranque de la temporada de las Asian Le Mans Series en Sepang, Chery presentó una hoja de ruta hasta 2030. El proyecto gira en torno a su marca premium EXEED y contempla tres fases: crear una serie nacional de resistencia, competir en Asian Le Mans Series y formar un equipo oficial Hypercar con el objetivo de ganar Le Mans.

Un punto clave es el acuerdo firmado con el ACO el 13 de diciembre, que incluye el desarrollo de un circuito homologado Le Mans en Wuhu, sede del grupo. Chery busca utilizar el automovilismo como banco de pruebas para eficiencia y fiabilidad, de cara a su expansión en Europa.

Lynk & Co y el giro estratégico de Geely

Lynk & Co, marca deportiva del Grupo Geely, también apunta a la resistencia tras anunciar su salida del TCR World Tour. A partir de 2026, el Geely Preface reemplazará al Lynk & Co 03, marcando el cierre de una etapa exitosa en turismos.

La marca encendió los rumores con un mensaje claro: su futuro estará en el rally y las carreras de resistencia. Aunque no se ha confirmado si será en GT3 o prototipos, las aspiraciones hacia Le Mans siguen latentes. El paso de Yann Ehrlacher a LMP2 refuerza esa proyección.

¿Un WEC cada vez más chino?

Si ambos programas se concretan, el WEC podría experimentar un cambio profundo. Con casi todos los grandes grupos ya presentes en Hypercar, la entrada de fabricantes chinos reflejaría la transformación del mercado automotriz global.

China, históricamente alejada del automovilismo internacional, acelera su desarrollo deportivo, impulsada por la Fórmula 1 en Shanghái y su creciente interés en la resistencia. El WEC podría ser el siguiente gran escenario de esa expansión.