Tras veinte años de relación, Red Bull Racing puso fin en 2025 a la etapa de Christian Horner como jefe de equipo. La decisión llegó antes del parón veraniego y estuvo motivada por una combinación de resultados decepcionantes y un entorno interno cada vez más tenso dentro de la escudería.
Horner llevaba meses bajo presión tras las acusaciones surgidas a comienzos de 2024, que continuaron filtrándose durante buena parte de la temporada. Finalmente, Red Bull optó por un cambio de rumbo y promovió a Laurent Mekies, procedente de Racing Bulls, como nuevo jefe de equipo.
El CEO de Corporate Projects and New Investments de Red Bull, Oliver Mintzlaff, explicó a De Telegraaf que la decisión no fue impulsiva. Reconoció la enorme trayectoria de Horner y sus éxitos desde 2005, pero subrayó que una organización profesional no puede sostenerse únicamente en el pasado. Para la directiva, había llegado el momento de “pasar página y comenzar un nuevo capítulo”.
Mintzlaff también respondió a las declaraciones de Helmut Marko, quien aseguró que los últimos años con Horner no fueron agradables. El directivo defendió que es normal que las relaciones cambien con el paso del tiempo y destacó que ambos trabajaron juntos durante más de dos décadas, algo poco habitual en el deporte de élite.
Según Red Bull, la llegada de Mekies permitió reducir distracciones internas y reenfocar al equipo. Desde el cambio, el rendimiento ha mejorado y, pese a no contar con el mejor monoplaza, Max Verstappen estuvo cerca del título y ganó la mayoría de las carreras, confirmando que la estabilidad volvió a Milton Keynes.







