Mohammed Ben Sulayem fue reelegido este viernes como presidente de la FIA. No tuvo oposición en la votación, realizada durante la Asamblea General del organismo en Taskent, Uzbekistán. Su nuevo mandato durará cuatro años, hasta 2028.
La reelección llega en un contexto polémico. Algunos aspirantes acusaron que las reglas electorales los dejaron fuera de manera injusta. Aun así, Ben Sulayem seguirá al frente del ente rector de la Fórmula 1.
“Gracias a los miembros de la FIA por su confianza. Hemos superado muchos obstáculos y hoy somos más fuertes que nunca”, dijo el presidente en un comunicado.
Críticas al proceso
La FIA afirmó que la gestión de Ben Sulayem ha mejorado las finanzas, la transparencia y los estándares profesionales. Sin embargo, cuatro personas intentaron competir por la presidencia y solo él fue declarado elegible.
La piloto suiza Laura Villars, una de las excluidas, inició una demanda en Francia contra las reglas electorales. Dijo que habrá una audiencia en febrero y que, según el fallo, la elección podría ser revisada o impugnada.
Villars cuenta con el apoyo del estadounidense Tim Mayer, ex comisario de F1. Él también criticó el proceso y aseguró que las normas actuales no son realmente democráticas.
Cómo funcionaron las reglas
Para competir, cada candidato debía presentar una lista con siete vicepresidentes de distintas regiones. En Sudamérica, solo una candidata cumplía los requisitos: Fabiana Ecclestone, aliada de Ben Sulayem. Esto redujo las opciones del resto de aspirantes.







