Después de más de un año de litigios, audiencias y un juicio de nueve días, NASCAR y los equipos 23XI Racing y Front Row Motorsports alcanzaron finalmente un acuerdo que pone fin a la demanda antimonopolio que sacudió al automovilismo estadounidense.
El desenlace se dio con una imagen inesperada: Michael Jordan y Denny Hamlin, copropietarios de 23XI, alineados junto al CEO de NASCAR, Jim France, frente al tribunal. El pacto abre la puerta a un cambio profundo en el sistema de chárters, que ahora incluirá licencias “perpetuas”, cuyo documento oficial será entregado a los equipos próximamente.
Un acuerdo que busca estabilidad y una NASCAR más competitiva
En un comunicado conjunto, las partes señalaron que la resolución “brinda estabilidad a largo plazo” y crea condiciones para un crecimiento sostenido de los equipos dentro de un marco “justo y equitativo”. También subrayaron que el nuevo modelo reforzará la competitividad, garantizará oportunidades de patrocinio y mantendrá una experiencia sólida para los aficionados.
Los términos financieros del acuerdo se mantendrán confidenciales.
Jordan, Hamlin y los dueños de equipos celebran el cambio
Michael Jordan destacó que la demanda siempre buscó “progreso” y una estructura que permitiera a los equipos tener más voz y construir valor a futuro. Hamlin, por su parte, recalcó que la lucha valió la pena para crear “un futuro más sólido y sostenible” para todos los involucrados en NASCAR.
Bob Jenkins, dueño de Front Row Motorsports, celebró que por primera vez en décadas percibe un rumbo claro y un sistema más justo para equipos, pilotos y patrocinadores.
Curtis Polk, también copropietario de 23XI y miembro del Comité de Negociación, subrayó que el acuerdo representa avances concretos en todos los puntos clave que exigían los equipos.
La visión de NASCAR
Jim France aseguró que este resultado permitirá a todas las partes enfocarse nuevamente en ofrecer “momentos inolvidables” a los aficionados. Recordó que el sistema de chárters ha sido fundamental desde su creación en 2016, y que el nuevo acuerdo está diseñado para fortalecer su valor y asegurar la continuidad del espectáculo por generaciones.
NASCAR mira ahora hacia la temporada 2026, que iniciará con las Daytona 500 el 15 de febrero, con un panorama político y económico mucho más estable.







