A poco de que Cadillac F1 afine los últimos detalles rumbo a la temporada 2025, Sergio Pérez hizo una parada en la Ciudad de México, donde habló sobre cómo fue su despedida de Christian Horner tras su salida de Red Bull, casi un año después de aquel cierre de ciclo.
En una conferencia multitudinaria, Checo recordó su última charla con Horner, a quien le dijo: “Gracias por todo… y lo siento por quien llegue aquí, porque le va a costar muchísimo”.
Pérez explicó que desde su llegada a Red Bull en 2021 entendió que su rol sería muy distinto al que tuvo en Force India/Racing Point. En lugar de ser el referente, debía integrarse a un proyecto construido completamente alrededor de Max Verstappen. Intentó modificar esa dinámica, pero cada año —admitió— ocurría lo mismo: el desarrollo del auto terminaba orientándose al estilo del piloto neerlandés.
“Desde el día uno sabía el papel que tenía. Este proyecto se hizo para Verstappen… Cuando llegué, los puse nerviosos, pero había muchos intereses y no podía enfrentar al sistema”, relató.
El mexicano aseguró que, pese a las dificultades, su salida fue lo mejor que pudo pasarle. Subrayó que seguirá siendo complicado para cualquier piloto adaptarse a un auto “muy complejo”, que exige alinearse constantemente al estilo de Verstappen.
Pérez también elogió al tricampeón: “Creo que se va a convertir en el mejor piloto en la historia del deporte; el proyecto de Red Bull está hecho para él”. Añadió que hoy casi no se habla del segundo asiento del equipo, a diferencia de la presión mediática que él enfrentó, incluso cuando sus sucesores han tenido resultados más discretos.
“Debía ser inteligente, pensar a futuro… y mira cómo son las cosas: los pilotos duran poco y hoy nadie se acuerda de que Red Bull tiene un segundo piloto”, concluyó.







