Jenson Button, campeón mundial de Fórmula 1 en 2009, ha confirmado que colgará definitivamente el casco. El británico, que dejó la F1 al final de 2016, pondrá punto final a su carrera profesional tras las 8 Horas de Baréin, última cita del Campeonato Mundial de Resistencia (WEC), donde compite con el equipo Jota.
“Esta será mi última carrera. Siempre me ha gustado Bahréin, es un circuito divertido y quiero disfrutarlo al máximo, porque marcará el final de mi carrera profesional”, declaró en entrevista con BBC Radio Somerset.
Durante los últimos dos años, Button alternó su tiempo entre las carreras de resistencia —primero con Porsche y luego con Cadillac—, pero reconoció que su vida familiar y profesional se volvió demasiado agitada para continuar.
“Mis hijos tienen cuatro y seis años. Cuando estás fuera una semana te pierdes tantas cosas… ese tiempo no vuelve. Me he perdido mucho en los últimos dos años, y no estoy dispuesto a hacerlo otra temporada”, explicó.
El piloto que no deja de competir
Aunque se despide del automovilismo profesional, Button no piensa alejarse por completo de las pistas. Confesó que seguirá compitiendo “por diversión” con su colección de autos clásicos.
“Tengo coches que me pertenecen y me encanta el aspecto mecánico. No hay aerodinámica, todo es conexión entre el piloto y la máquina”, aseguró.
Dos décadas de historia en la F1
Button debutó en Fórmula 1 en el año 2000 con BMW Williams, antes de pasar por Benetton, Renault, Honda, Brawn GP y McLaren. Su consagración llegó en 2009, cuando sorprendió al mundo al conquistar el título con Brawn GP, equipo que también se llevó el campeonato de constructores en su temporada debut.
En total, disputó 311 Grandes Premios, logrando 15 victorias, 50 podios, ocho poles y ocho vueltas rápidas, números que lo consolidan como uno de los pilotos más consistentes de su generación.
“La competición está en mi sangre”, dijo alguna vez. Y aunque se despide del profesionalismo, parece que Jenson Button nunca dejará de correr.







