Ferrari volvió a tropezar en el Gran Premio de Singapur. Con Charles Leclerc sexto y Lewis Hamilton octavo, la Scuderia quedó fuera del top 5 por segunda carrera consecutiva, repitiendo el mal sabor de Azerbaiyán. La clasificación ya había sido complicada —partieron sexto y séptimo—, pero en carrera el panorama solo empeoró.
Leclerc logró ganar dos posiciones en la salida, y Hamilton parecía cómodo, hasta que ambos SF-25 comenzaron a sufrir con el sobrecalentamiento de frenos. “Desde la vuelta ocho tuvimos que gestionar todo, sobre todo los frenos. Estábamos fuera de ritmo y fue muy difícil”, explicó el monegasco, que atribuyó el problema a un error de reglajes.
El resultado fue demoledor: Leclerc terminó a más de 45 segundos del ganador, George Russell, mientras los tres primeros (Russell, Verstappen y Norris) cruzaban la meta separados por apenas seis segundos. “No tenemos el coche para pelear con los de adelante. McLaren mantiene la ventaja, Red Bull mejoró desde Monza y Mercedes ya está a su nivel. Nosotros quedamos detrás”, lamentó.
El piloto de Ferrari también reconoció que el panorama difícilmente cambiará antes de 2026, cuando llegue la nueva normativa: “Mercedes dio un gran paso y ahora estamos claramente por detrás. Eso duele. Tengo pocas esperanzas de que demos un salto similar, pero seguiremos dando todo hasta el final”.
El contraste con el pasado reciente agrava la frustración: hace menos de un año, Ferrari estuvo a 14 puntos de conquistar el Mundial de Constructores, perdido ante McLaren en Abu Dhabi. “Después de luchar por el título, empezar así y no ver progreso es duro. Pero no me desmotiva, me impulsa a seguir intentando revertir esta situación”, concluyó Leclerc.







