Red Bull Racing confirmó el rendimiento positivo de su nuevo fondo para monoplazas, probado con éxito por Max Verstappen durante su dominante victoria en el Gran Premio de Italia en Monza. La actualización, diseñada para circuitos de baja carga aerodinámica, será implementada también en el coche de Yuki Tsunoda a partir del próximo Gran Premio en Bakú.
El director del equipo, Laurent Mekies, explicó que el nuevo componente, aunque no representa una ganancia de “décimas” de segundo, sí es un “pequeño paso en la dirección correcta” que contribuye al rendimiento general. “Todo cuenta e importa”, afirmó.
La decisión de equipar inicialmente sólo el monoplaza de Verstappen responde a la estrategia del equipo para validar la actualización antes de extenderla. Mekies aseguró que el objetivo es que Tsunoda cuente con ella en la próxima carrera.
Presión sobre Tsunoda y la sombra de Hadjar
El artículo también aborda la situación de Yuki Tsunoda, cuyo futuro en el equipo sigue en el aire. Aunque el piloto japonés se encuentra en un momento crucial para asegurar su renovación, no ha terminado de convencer a la dirección del equipo desde que reemplazó a Liam Lawson.
Mekies señaló que el foco debe estar en mejorar el ritmo de carrera de Tsunoda, más que en su rendimiento en vuelta seca. “Su primer stint lo hizo con tráfico, mientras que el segundo lo hizo con daños en el monoplaza. Es difícil sacar conclusiones claras”, explicó.
Detrás de él, la figura del joven talento Isack Hadjar comienza a proyectar una sombra cada vez más alargada, presionando a Tsunoda para que eleve su rendimiento en las últimas carreras de la temporada si quiere conservar su asiento.







