En Monza, Red Bull volvió a marcar el ritmo con Max Verstappen, mientras que Mercedes tuvo una jornada más complicada. George Russell logró meterse en la pelea por los primeros puestos en la salida, beneficiado en parte por la férrea defensa de Charles Leclerc frente a Oscar Piastri. Una vez que el piloto de McLaren superó al de Ferrari, Russell intentó aprovechar, aunque sin éxito, y terminó perdiendo terreno.
“El arranque fue bastante entretenido”, comentó Russell. “Busqué pasar a Charles, pero ellos eran mucho más rápidos en recta y eso nos complicó. Al final, la quinta posición era lo máximo a lo que podíamos aspirar”.
Mercedes fue de los primeros en mover fichas en la estrategia: tras 26 vueltas, Russell cambió los neumáticos medios por duros intentando un undercut sobre Leclerc, que no llegó a concretarse. “Parecía una parada temprana, pero en realidad fue algo tarde si pensabas en completar la carrera solo. El neumático duro fue sólido y quizá podríamos haber entrado antes, como vimos con Albon y otros”, analizó el británico, señalando además que la decisión estuvo influenciada por la estrategia de Lewis Hamilton.
El piloto también se mostró sorprendido por la irregularidad de rendimientos que muestran los equipos este año. Mientras Verstappen arrasó en Italia con casi 20 segundos sobre Lando Norris, semanas antes había terminado muy lejos en Hungría. “Es difícil comprender estas oscilaciones”, admitió Russell. “Ahora quedamos a 12 segundos de McLaren en una carrera ‘normal’, lo cual no está mal. Ferrari está muy fuerte y las diferencias en clasificación son mínimas; una décima puede significar perder dos posiciones”.
Con ese panorama, Russell ve en el Gran Premio de Las Vegas una oportunidad para que Mercedes pueda brillar. “Es la carrera más clara donde podemos hacerlo bien, como ocurrió el año pasado. Más allá de eso, no hay nada que nos dé garantías”, concluyó.







