Lewis Hamilton está atravesando su etapa más complicada en la Fórmula 1, y lo hace en su primera temporada con Ferrari. Sin embargo, en medio de los resultados flojos y la frustración creciente, cuenta con el respaldo firme de su compañero Charles Leclerc.

El monegasco dejó en claro en Bélgica que no tiene intenciones de alimentar una rivalidad interna con el siete veces campeón. Cuando le preguntaron si le sorprendía estar rindiendo mejor que Hamilton, respondió:

“Eso está en segundo plano ahora mismo. Mi objetivo es devolver a Ferrari a la cima. Lewis no es mi objetivo.”


Resultados que preocupan

Desde esas declaraciones, Hamilton sumó otros dos fines de semana complicados. Clasificó 18º, 16º y 12º (contando el sprint en Spa), mientras Leclerc fue cuarto, tercero y poleman, respectivamente.
Aunque Hamilton mostró algo de progreso en pista mojada en Bélgica, en Hungría terminó fuera de los puntos por primera vez en su carrera.

Más allá de lo deportivo, su actitud también llamó la atención.
Hace seis meses, cuando se anunciaba su llegada a Ferrari, se lo veía motivado. Hoy, su lenguaje corporal habla por él. En Hungaroring respondió con monosílabos en zona mixta y llegó a decirle a Sky Sports F1:

“Fui absolutamente inútil. Ferrari debería reemplazarme.”


Leclerc: sin egos, con equipo

Pese a todo, Leclerc no se sube al tren de la crítica. Tras la carrera del domingo, fue claro:

“Somos un solo equipo. Quiero ganarle a Lewis, sí, pero sobre todo quiero que Ferrari tenga éxito. Este fue un finde difícil para él, pero no tengo dudas de que fue un bache. Estoy seguro de que la segunda mitad de temporada será mejor para ambos.”

El propio Leclerc también terminó frustrado en Hungría. A pesar de largar desde la pole y liderar buena parte de la carrera, un problema de chasis arruinó sus chances de podio.

“Sabíamos que Hungría era una de nuestras pocas grandes oportunidades este año. Entrar en la segunda mitad sin saber si podemos pelear por victorias es duro. Con este problema, no se podía hacer mucho.”


Ferrari no atraviesa un mal momento en puntos, pero sí en sensaciones.
Con Leclerc como referencia y Hamilton en plena lucha personal, la Scuderia necesita más que nunca unidad para no dejar pasar lo que queda de la temporada.