Ferrari estrenó su nueva suspensión trasera en Mugello, con Charles Leclerc al volante. El monegasco fue el encargado de completar los primeros 100 kilómetros permitidos en un día de filmación por la FIA, utilizando ya esta actualización en el SF-25.

La jornada comenzó sin problemas bajo el sol toscano, permitiendo al piloto familiarizarse con un monoplaza revisado, diseñado para reducir la sensibilidad a los cambios de altura y ofrecer un comportamiento más estable al límite. Ayer, Antonio Giovinazzi había rodado unas vueltas en configuración estándar para recolectar datos de referencia.

El objetivo técnico es ampliar la ventana operativa de los neumáticos y acercarse al rendimiento de los McLaren, actuales dominadores. Lewis Hamilton siguió de cerca el trabajo desde boxes, ya que por la tarde le tocará completar los 100 km restantes del test.

Ferrari planea introducir esta solución en el Gran Premio de Bélgica, apostando por un salto de rendimiento clave para la segunda mitad de temporada.